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    <subtitle id="01_intro_01" duration="4.9" style="rachel">¿Estás despierto? Me pareció haberte oído levantado.</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_02" duration="5.45" style="joseph">Sí, estoy despierto. Lo siento... No soy capaz de dormir.</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_03" duration="3.4" style="rachel">¿Estás pensando... en él?</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_04" duration="4.53" style="joseph">Sí, un poco. Pero estoy bien. Deberías volver a dormir.</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_05" duration="5.45" style="rachel">No pasa nada. Dime, ¿qué te preocupa? </subtitle>
    <subtitle id="01_intro_06" duration="23.46" style="joseph">No sé, es raro... Nunca había tenido un sueño tan lúcido. Vi una zorra en una montaña nevada. Parecía confusa y preocupada. Y esos ojos... No me los puedo quitar de la cabeza. Corría a través de la nevada, buscando algo.</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_07" duration="5.67" style="rachel">¿Crees que tiene algo que ver... contigo y con lo que ha pasado?</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_08" duration="9.2" style="joseph">No lo sé. Es solo un sueño, Rachel. No tiene por qué significar nada. Han pasado muchas cosas estos días, eso es todo.</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_09" duration="7.6" style="rachel">En fin, si no piensas dormir de todas formas... podrías contármelo.</subtitle>
    <subtitle id="01_intro_10" duration="2.5" style="joseph">Está bien.</subtitle>

    <subtitle id="01_deadcub_01" duration="6" style="joseph">Siguiendo el camino, no muy lejos de su madriguera, encontró algo inesperado.</subtitle>

    <subtitle id="01_beforetitle_01" duration="12.8" style="joseph">Pero no podía quedarse. Tenía que encontrar a sus otros dos cachorros, así que siguió el camino hasta algo muy antiguo. Algo que le daría respuestas.</subtitle>

    <subtitle id="01_light_01" duration="21.35" style="joseph">La zorra busco algún rastro de sus cachorros a diestra y siniestra. Unos puntos luminosos le mostraban el camino hacia el antiguo árbol. Era como si cada uno de ellos tuviese una historia que contar. La tierra misma trataba de contar mi propia historia. Sentí que estaba detrás de ella en todo momento.</subtitle>

    <subtitle id="01_item1_01" duration="3.4" style="joseph">¿Recuerdas cómo se ganaba la vida mi padre?</subtitle>
    <subtitle id="01_item1_02" duration="2.95" style="rachel">Creo que era leñador, ¿no?</subtitle>
    <subtitle id="01_item1_03" duration="29.5" style="joseph">Es una forma de verlo. Si la madera fuese un lienzo, el cuchillo de tallar sería su pincel. Incluso tras trabajar 50 horas por semana, incluso si sus manos eran más ampollas que piel, siempre volvía a casa con el mejor pedazo de cedro de Alaska del aserradero para tallarme juguetes. Ese tren de madera es el primer juguete que recuerdo y lo quería más que a nada en el mundo. Desde pequeño supe que quería ser leñador, como mi padre.</subtitle>

    <subtitle id="01_item2_01" duration="3.46" style="joseph">Cuando eras pequeña, ¿hiciste alguna presentación en clase?</subtitle>
    <subtitle id="01_item2_02" duration="20.1" style="rachel">Sí, pero creo que solo una vez, en cuarto. Ya sabes cómo era mi vida por aquel entonces... Le quise enseñar a mi clase cómo solía pasar mi tiempo libre, así que llevé una docena de grullas de papel que había hecho yo misma. Creo que le conté a todo el mundo que quería ser un pájaro para poder volar. Qué vergüenza...</subtitle>
    <subtitle id="01_item2_03" duration="29.4" style="joseph">No tengas vergüenza; todos los niños sueñan con volar. Yo llevé otro juguete de mi padre, un barco de madera. Recuerdo cómo lo llevaba en mis manos con mucho cuidado cuando entré en clase. En cuanto me senté, unos críos se rieron de él. Me preguntaron en qué cubo de basura lo había encontrado y por qué mi juguete favorito era un pedazo de tronco. Cuando me tocó hablar, no quise ni mencionar que lo había tallado mi padre. Dije que me lo regaló un amigo por hacer la gracia.</subtitle>
    <subtitle id="01_item2_04" duration="2.4" style="rachel">Los niños pueden ser muy crueles.</subtitle>
    <subtitle id="01_item2_05" duration="6.8" style="joseph">Algunos. No debería haberles hecho caso, pero lo hice. Es increíble lo que llegamos a superar.</subtitle>

    <subtitle id="01_item3_01" duration="33.75" style="joseph">Normalmente esos chavales me dejaban en paz, pero sabían que era diferente. Se reían de mí porque vivía lejos. Llamaban a mi padre “paleto”. De pequeño era un bocazas; me podía pasar horas contándole historias inventadas a mi padre. Pero tras aquella presentación dejé de hablar tanto. Él no sabía qué iba mal, pero se imaginó que sus juguetes ya no eran tan guais, así que me talló un tanque y me intentó explicar qué sentía un soldado en uno de verdad.</subtitle>
    <subtitle id="01_item3_02" duration="3.05" style="rachel">No sabía que tu padre había sido militar.</subtitle>
    <subtitle id="01_item3_03" duration="9.6" style="joseph">Sí, en el Ejército de Tierra. Lo triste es que me había olvidado. Todavía hay tantas cosas que no sé de él...</subtitle>
    <subtitle id="01_item3_04" duration="7.91" style="rachel">Lo siento. Él sabe lo mucho que lo quieres. Pronto lo verás y le pondrás cierre a todo esto; estoy segura.</subtitle>
 
    <subtitle id="01_item4_01" duration="29.55" style="joseph">Cuanto más crecía, más me aislaba. Me preguntaba: “¿Para qué hablar con nadie, si soy feliz por mi cuenta?”. Comencé a dibujar todo el tiempo, sobre todo animales que veía en el bosque junto a mi casa. Luego empecé a diseñar mis propios refugios, con teles y armarios hasta arriba de galletas y patatillas. Creo que esa idea de independizarme y diseñar planos fue lo que inició mi carrera, lo que me consolaba.</subtitle>
    <subtitle id="01_item4_02" duration="7.7" style="rachel">No me sorprende; yo hacía lo mismo, ¿sabes? Tener tu propio hogar es una sensación especial.</subtitle>
    <subtitle id="01_item4_03" duration="5.2" style="joseph">¡Sí, míranos ahora! Bueno, si alquilar en una ciudad carísima cuenta.</subtitle>
    <subtitle id="01_item4_04" duration="3.4" style="rachel">De momento, es lo que hay.</subtitle>

    <subtitle id="01_secret_01" duration="29.3" style="joseph">Era un tipo muy viril, pero tenía una colección de cerámica que todavía me sorprende. Algunos soldados coleccionaban vasos de chupito de los lugares en los que eran desplegados, pero mi padre ¡solo quería tarros y potes! Creo que, bajo su aspecto rudo, era un hombre gentil, y admiraba la artesanía por encima de todo. Nunca hablaba de los sitios a los que había sido enviado, pero le encantaba comentar lo especial que era cada pieza de cerámica.</subtitle>

    <subtitle id="02_item1_01" duration="35" style="joseph">Mis años de juventud estuvieron llenos de bocetos, angustia y problemas. No era popular... ni lo contrario. Supongo que no era memorable... Eso me dio cierta sensación de libertad, así que solía quedar con unos chavales chalados para hacer locuras, aunque la mayoría de las veces yo solo miraba cómo desataban el caos. Hicimos de todo: dejar petardos en buzones, esconder animales muertos en garajes, romper las ventanas de la barbería de Anchorage... Mi padre echaba chispas, pero como siempre estaba trabajando no podía detenerme.</subtitle>
    <subtitle id="02_item1_02" duration="9.66" style="rachel">Supongo que ser adulto significa que nadie te puede impedir tomar decisiones difíciles. Él tenía que ganarse la vida; no podía estar en dos sitios al mismo tiempo.</subtitle>
    <subtitle id="02_item1_03" duration="8.5" style="joseph">Ahora lo entiendo, pero en aquellos tiempos pensaba que su negocio le importaba más que yo.</subtitle>
    
    <subtitle id="02_item2_01" duration="31.5" style="joseph">Mi padre estaba trabajando hasta tarde otra vez y yo tenía amigos en casa, aburridos y quejándose de lo lejos que habían venido para nada. Uno de ellos sugirió que la camioneta vieja y fea aparcada en el garaje estaba pidiendo a gritos un paseo. Yo solo tenía 15 años, así que traté de impedirlo, pero cuando me quise dar cuenta ya estábamos quemando goma por la montaña, levantando grava al borde del barranco mientras por los altavoces sonaba a todo volumen la ridícula música folk de mi padre.</subtitle>
    <subtitle id="02_item2_02" duration="29" style="joseph">Yo iba al volante mientras mis amigos, desde la parte de atrás de la camioneta amarilla y morada, lanzaban basura a cualquier cosa interesante. Era como volar con alas prestadas... pero todo lo bueno se acaba. Un policía a las afueras de Eagle River nos pilló tirando una botella a un jardín. Me esperaba una larga noche hablando con adultos decepcionados, sintiéndome más pequeño que nunca.</subtitle>

    <subtitle id="02_item3_01" duration="35.5" style="joseph">Mientras mi padre me llevaba de vuelta a casa, explote. Le dije que no quería ser como él, que sería alguien importante y dejaría ese pueblucho helado para siempre. Él siguió mirando a la carretera, con ojos cansados. Saqué su cinta de folk de la radio y la tiré por la ventana. Joven como era, creí haber dicho la última palabra, pero mi padre no pensaba igual. Frenó de golpe, bajó la cabeza mientras agarraba el volante y finalmente me miró a los ojos.</subtitle>
    <subtitle id="02_item3_02" duration="30.57" style="joseph">Todo lo que dijo, como si fuese una petición educada, fue “arregla esto”. Me quedé un rato sentado, resoplando en silencio, pero al final salí y busqué por todo el bosque, murmurando todo improperio conocido. La encontré media hora después, junto a una pequeña catarata. Volví a la camioneta, puse la cinta en la radio y funcionó. No volvimos a dirigirnos la palabra esa noche.</subtitle>
    <subtitle id="02_item3_03" duration="3.55" style="rachel">Vaya, sabía que habías sido un adolescente complicado, pero...</subtitle>
    <subtitle id="02_item3_04" duration="15.9" style="joseph">Cuesta creerlo, ¿verdad? A mí también me sorprende. Es como si no supiese quién era aquel crío. Seguro que mi padre pensaba lo mismo a diario. Creo que se dijo “arregla esto” a sí mismo más que a mí.</subtitle>

    <subtitle id="02_butterflies_01" duration="32.48" style="joseph">Mis amigos solían reírse recordando lo loca que fue aquella noche y yo me reía con ellos como si no me molestase... pero lo hacía. Me los imaginaba envejeciendo en el monte, incapaces de volver a encontrar esa emoción en estos campos helados perdidos en el culo del mundo. Era como si esas montañas fuesen un muro real, impidiéndome salir, y todo lo que podía esperar de la vida eran aserraderos y cerveza cada noche. Tenía que escapar de allí... Ese fue mi único objetivo por mucho tiempo.</subtitle>

    <subtitle id="02_item4_01" duration="34.4" style="joseph">Si pudiese encontrar la forma de convertir mi pasión por el dibujo en una vía de escape, nada me haría más feliz. Quería crear en vez de destruir árboles. Quería mudarme bajo el paralelo 48, no porque odiase Alaska en sí, sino lo que representaba. Era como si todo ese rencor en mí hubiese creado un monstruo que me persiguió el resto de mi adolescencia. Me esforcé tanto en hacer lo que nadie esperaba de mí... ¿Por qué?</subtitle>
    <subtitle id="02_item4_02" duration="8.5" style="rachel">Te olvidas de un detalle... Si no fuese por ese fuego en tu interior, jamás nos habríamos conocido.</subtitle>
    <subtitle id="02_item4_03" duration="14" style="joseph">Tienes razón. Quizá lo que importa es el destino... Pero, entonces, ¿por qué estoy despierto? ¿Por qué sigo viendo el viaje de esa zorra? ¿Y por qué no puedo dejar de pensar en mi padre?</subtitle>

    <subtitle id="02_secret_01" duration="13.4" style="joseph">Echo de menos aquellos tiempos en el cole en los que no tenías que vestir o pensar de la forma “correcta”. A cada niño le gustaba lo que era importante para ellos, aunque fuese un barco de madera o libretas con dibujos de animales.</subtitle>

    <subtitle id="03_item1_01" duration="42.19" style="joseph">Incluso cuando yo estaba más distante, incluso cuando más lo detestaba... él no me dio por perdido. Durante un año entero me preguntó cada semana si quería ir de acampada. Me parecían tonterías suyas. Al final, solo para que me dejase en paz, acepté. Cogimos en el garaje las viejas sillas de jardín y prendimos una hoguera en el mismo sitio que siempre habíamos usado detrás de la casa. Caminamos montaña abajo, charlando bajo el sol del que solo disfrutábamos un par de meses al año. Junto a la orilla del lago, tres rocas de obsidiana brillaban como bengalas contra una ventana oscura.</subtitle>
    <subtitle id="03_item1_02" duration="34.38" style="joseph">Nunca olvidaré la sensación de la piedra húmeda bajo mis pies o lo grandes que parecían las montañas reflejadas en el lago. Me sentí pequeño... pero agradecido. Mientras el sol se ponía, mi padre encontró algo que no había visto por mucho tiempo: el árbol en el que tallé por primera vez cuando tenía seis años. Ni siquiera lo tallé yo, mi padre me ayudó. Pero yo lo llamaba mi árbol, de todas formas. Ver mi nombre en ese árbol me hizo bajar la guardia, y esa noche hablamos de todo en nuestra vieja tienda de campaña de camuflaje.</subtitle>
    <subtitle id="03_item1_03" duration="33.63" style="joseph">Le expliqué cuánto me gustaba dibujar y diseñar, y cómo soñaba con estudiar arquitectura en Seattle. Le conté que ya no me llevaba tan bien con mis amigos, pero que no me importaba estar solo. Él respondió que siempre me apoyaría, y bromeo con que, si lo necesario para hacerme hablar era escribir mi nombre en un árbol, habría dejado cada mañana frente a mi habitación novelas talladas en madera. No sé por qué me costó tanto, pero solo entonces me di cuenta de lo mucho que había sacrificado por mí.</subtitle>

    <subtitle id="03_item2_01" duration="25.35" style="joseph">Mi padre construyó muchas cosas en su tiempo libre. Si no estaba disfrutando de la pesca con mosca o leyendo novelas de Tom Clancy, estaba tallando algo. Hizo montones de pajareras, aunque observar pájaros no era lo suyo, pero creo que echaba de menos trabajar en su propia casa, así que, si no tenía tiempo para eso, se conformaba con ver a los pájaros mudarse a sus nuevas casitas.</subtitle>
    <subtitle id="03_item2_02" duration="18.5" style="joseph">Colocamos un viejo colchón en la parte de atrás de la camioneta amarilla, así podíamos conducir hasta el bosque y tumbarnos a ver a los pájaros volando a sus casas al atardecer. Siempre había cecina de venado y una cola fría, pero no mucha conversación. Justo como nos gustaba.</subtitle>

    <subtitle id="03_item3_01" duration="39.3" style="joseph">Éramos felices bajo el follaje perenne. Decidimos que ya era hora de hacer un mapa de los cientos de acres en los que vivíamos, solo para pasar el rato durante el verano. Él salía del trabajo al acabar la tarde, así que yo me pasaba el resto del día dibujando bocetos y navegando por internet con nuestra vieja conexión telefónica, hasta que al atardecer, papel y mapa en mano, salía disparado hacia el bosque. A veces la aurora iluminaba la montaña con un brillo verde y frío, y acabábamos nuestra ruta bajo el crepúsculo. En ocasiones me sentía solo en esos largos días de verano, pero era una rutina agradable.</subtitle>
    <subtitle id="03_item3_02" duration="12.05" style="rachel">Lo cierto es que la mayoría de adolescentes no buscan esa rutina... No hay nada de malo en romperla, en dejar atrás el hogar. Querías progresar; ser alguien.</subtitle>
    <subtitle id="03_item3_03" duration="10.18" style="joseph">Sí, tienes razón. Esa casa... Seguro que está igual que cuando me fui. Entonces, ¿por qué parece tan diferente, como si estuviese en otro planeta?</subtitle>
    <subtitle id="03_item3_04" duration="4.2" style="rachel">Dudo que seas el único adulto preguntándose lo mismo tras echar la vista atrás.</subtitle>

    <subtitle id="03_item4_01" duration="27.7" style="joseph">En nuestro terreno había restos de una cabaña abandonada y un coche en desuso. Le pregunté tantas veces quién había dejado esa chatarra atrás que se cansó y empezó a inventarse historias sobre un oso pardo que se los había comido y cómo, convertidos en fantasmas, seguían habitando el bosque. Lo curioso es que eso los hizo más reales en mi mente y empecé a pensar que seguían por allí, incapaces de decir adiós.</subtitle>
    <subtitle id="03_item4_02" duration="25.4" style="joseph">Solía decirles a mis amigos que había visto espíritus cerca del agua y eso siempre les asustaba. A mí no me preocupaba porque, desde mi punto de vista, solo eran gente normal con su coche y su cabaña, tratando de sobrevivir y ser felices en el medio del bosque. Me parecía estupendo que no quisieran irse, pero... ya sabes, yo era un crío un poco raro.</subtitle>
    <subtitle id="03_item4_03" duration="8" style="rachel">Pues tenías buena compañía; a esos fantasmas les gustaba vivir en donde habían sido devorados.</subtitle>

    <subtitle id="03_deadcub_01" duration="26.74" style="joseph">El culpable esperaba cerca, impasible, como si nada hubiese ocurrido. Mi padre ha muerto, Rachel, y no va a volver. Puedo contarte estas historias, pero ya no puedo recordarlas con él. Nunca abrazará a su nieto que probablemente nunca tendremos. No puedo hablar con él, no puedo decirle que lo siento. Lo siento por todo.</subtitle>

    <subtitle id="03_item5_01" duration="7" style="joseph">Necesito dormir... No puedo seguir hablando de esto. Buenas noches.</subtitle>

    <subtitle id="03_secret_01" duration="22" style="joseph">Mi padre solo tenía un par de recuerdos del ejército en casa: una vieja foto de su pelotón y dos certificados enmarcados. Creo que los guardaba como recordatorio de la gente con la que sirvió, para no olvidar que mantuvo su honor. En su mente, no era necesario recordar nada más.</subtitle>

    <subtitle id="04_intro_01" duration="13.4" style="rachel">Joseph... no puedes ir a dormir así. Lo siento mucho, sé que necesitas espacio... pero estoy aquí contigo. No tienes por qué sentirte tan perdido.</subtitle>
    <subtitle id="04_intro_02" duration="4.8" style="rachel">Joseph... ¿Alguna vez te he contado cómo era mi madre?</subtitle>

    <subtitle id="04_item1_01" duration="29.46" style="rachel">Sabes lo que es crecer sin madre y sabes lo dura que fue mi infancia por ello. Me ayudaba observar a los pájaros por la mañana mientras esperaba al bus de la escuela. Pensaba que mi madre era uno de esos pájaros y quería ser libre como ella. Mientras mi madre estaba en el hospital me enseñó a hacer grullas de papel, así que decidí hacer una cada día hasta que pudiese volar.</subtitle>

    <subtitle id="04_item2_01" duration="33.84" style="rachel">Creo que siempre nos han gustado los animales. En mi caso, ese amor comenzó con una perra, una rottweiler que se acercaba a nuestra casa y esperaba por mí junto a la valla, pero solo a veces. Yo la buscaba cada día después del colegio, aunque solía acabar decepcionada. Hasta le robé dinero a mi padre para comprar galletas para perros. Aun así, los días en los que venía nunca pasaba de la valla. ¿Por qué tenía tanto miedo?</subtitle>

    <subtitle id="04_item3_01" duration="33.28" style="rachel">Creo que, excepto en que ambos fueron soldados, nuestros padres eran polos opuestos. El mío buscó refugio en todo tipo de alcohol. Nuestra caravana empezó a caerse a pedazos, él se enfadaba más y más, y yo acabé aislándome. Me convertí en esa chiquilla rara y callada que hacía grullas de papel y llevaba galletas para perros a todos lados. Creo que en lo de haber sido niños raros nos parecemos mucho y, en la universidad, esa sinceridad fue lo que me atrajo de ti.</subtitle>

    <subtitle id="04_item4_01" duration="30.22" style="rachel">Mi vida no hizo más que empeorar hasta el punto en el que pensé que mi alma no podría sobrevivir un solo día más. No tenía amigos, ni siquiera vecinos, porque vivía en el medio de la nada. Debería haber hablado con mi profesora, pero tenía miedo de qué haría él si se enterase. Una mañana, mientras esperaba por el bus, caminé por la zona hasta que encontré algo en un cobertizo abandonado, algo que no puedo describir con palabras.</subtitle>

    <subtitle id="04_item5_01" duration="36.46" style="rachel">Tras reunir un valor que no sabía que tenía, me cole en la habitación de mi padre. Allí encontré la llave de la cabaña en donde él había escondido mi bicicleta. Nunca olvidaré esa sensación, el sonido del viento en mis oídos mientras el sol se alzaba sobre los campos de trigo. Estaba volando por primera vez. Pedaleé tan lejos como las piernas me dejaron hasta que encontré una casa que parecía acogedora, que parecía un hogar. Esa gente me ayudó muchísimo y si no fuese por ellos no habría encontrado a mi familia adoptiva. Si no fuese por mis padres, no te habría conocido a ti.</subtitle>

    <subtitle id="04_lastdeer_01" duration="6.15" style="rachel">Eres fuerte, Joseph, y no estás tan solo como crees.</subtitle>
    <subtitle id="04_lastdeer_02" duration="28" style="joseph">Nada merece la pena... La vida que queremos nunca llega. La casa de mis sueños nunca está a mi alcance. La idea de ser padre... ¿Cómo voy a ser un buen padre si ni siquiera he podido ser un buen hijo? Lo siento... Entiendo lo que dices, pero no sé qué va a ser de nosotros. Estas horas en blanco se convertirán en años y al final nos preguntaremos cuántos caminos hemos dejado pasar.</subtitle>
    <subtitle id="04_lastdeer_03" duration="16" style="rachel">Abriremos nuestro propio camino, juntos. Aquella mañana descubrí adónde se dirigen todos los caminos que merecen la pena. A pesar de los obstáculos, todos llevan a lo mismo.</subtitle>
    <subtitle id="04_lastdeer_04" duration="2.47" style="joseph">¿A qué?</subtitle>
    <subtitle id="04_lastdeer_05" duration="3.03" style="rachel">A la familia.</subtitle>
    <subtitle id="04_lastdeer_06" duration="5.5" style="joseph">Me alegro de que seas parte de mi familia, Rachel.</subtitle>
    <subtitle id="04_lastdeer_07" duration="2.5" style="rachel">Y yo me alegro de que seas parte de la mía.</subtitle>

    <subtitle id="04_secret_01" duration="26.4" style="joseph">Me pasé mucho tiempo en el salón viendo la tele, pero la verdad es que esa era la guarida de mi padre, su refugio. Colgó bocetos de animales en las paredes y un par de astas de caribú. Nunca en su vida cazó, así que debió de encontrarlas en el bosque. No era un trofeo de caza, sino un recuerdo de que, tras haber abandonado este mundo, seguimos siendo recordados por la gente más inesperada.</subtitle>

    <subtitle id="05_intro_01" duration="27.07" style="joseph">La zorra sabía que el último cachorro la estaría esperando en el Primer Árbol. Ya casi había llegado. La lluvia caía por el valle de jade donde se encontraba la entrada al árbol. Allí la vida estaba protegida, pues fue allí donde la vida dio comienzo. Tan solo quedaba una madre y su hija. Todavía podía ver objetos de mi vida esparcidos por el suelo mientras ella se acercaba al final de su viaje... a su destino.</subtitle>

    <subtitle id="05_item1_01" duration="30.32" style="joseph">Al acabar el instituto sentí algo que ya apenas recordaba: motivación. Busqué las mejores escuelas de arquitectura de la costa oeste y recibí una dosis de realidad al ver los portafolios de otros estudiantes y los precios de las clases. Aun así, quería llegar a ser alguien, quería ser el próximo Álvaro Siza y darle un valor a mis cientos de bocetos como parte de mi gran historia. Pero ahora incluso un programa de prácticas me parece imposible.</subtitle>
    <subtitle id="05_item1_02" duration="22.86" style="joseph">Siza me ayudó a entender lo importantes que son las emociones en la arquitectura. También dijo que “la luz es lo que realmente compone el espacio”. Quiero creer que estos destellos de luz, como no encontrar un trabajo o incluso un sueño extraño sobre una zorra, son algo que debo agradecer... incluso si no me siento cómodo en el espacio que iluminan.</subtitle>

    <subtitle id="05_item2_01" duration="34.3" style="joseph">Mi padre apoyó mis planes universitarios... hasta cierto punto. Todo iba bien hasta que sucedió un accidente terrible. Un montacargas volcó, supongo que por culpa de un eje en mal estado, y aplastó a uno de los trabajadores. Mi padre no probó bocado durante días. Aunque no estuvo involucrado, fue devastador para él. No solo fue malo para el negocio, le perturbó de forma personal. Hablaba en sueños sobre despedir empleados y disculparse con todos.</subtitle>
    <subtitle id="05_item2_02" duration="31.17" style="joseph">En un día fatídico se acercó y me dijo que, ya que la búsqueda de universidad no iba bien, debería madurar y ponerme al frente del negocio familiar. Me dijo que el día que él muriese todo su trabajo, esfuerzo, he incluso la muerte de ese hombre habrían sido en vano. Perdí el norte... Solo de pensarlo, mi rabia adolescente explotó. La cagué... Dije cosas que debería haberme callado. Él estaba pasando por una crisis y yo básicamente le escupí a la cara.</subtitle>

    <subtitle id="05_item3_01" duration="2.98" style="rachel">¿Esa fue la última vez que hablasteis?</subtitle>
    <subtitle id="05_item3_02" duration="28.73" style="joseph">No... Yo le llamaba durante las fiestas y el me llamaba por mi cumpleaños. Supongo que actuamos como si nada hubiese pasado; menuda tontería. Yo no le quería preguntar por el aserradero y supongo que él no quería preguntar por mi búsqueda de empleo. Nunca volví a visitarle. Creo que la última vez que hablamos fue sobre qué películas había visto y quién es ese “best boy” que aparece en los créditos. Pensé que viviría mucho más tiempo...</subtitle>

    <subtitle id="05_deadcub_01" duration="29.5" style="joseph">En la distancia, el Primer Árbol iluminaba el páramo. Ya no podía volver a casa. Tan solo podía hacer una cosa... seguir adelante. Mi padre murió solo en medio del monte. Debería haber hablado más con él. Debería haber hecho tantas cosas de otra forma...</subtitle>
    <subtitle id="05_deadcub_02" duration="12.9" style="rachel">Si el primer árbol en la tierra trajo la vida con él... si enseñó a los pájaros a cantar y a volar, si enseñó a los retoños a crecer... ¿qué podría hacer por nosotros?</subtitle>

    <subtitle id="05_sunrise_01" duration="14.3" style="joseph">Ayer recibí una carta de alguien cuyo nombre no reconocí, con una cita en la que no puedo parar de pensar: “La muerte no es lo opuesto a la vida, sino parte de ella.”</subtitle>
    <subtitle id="05_sunrise_02" duration="14.15" style="joseph">Tras pensarlo, he llegado a una conclusión: cada uno de nosotros realiza su propio viaje al Primer Árbol. Pero, a veces, no sé si estoy preparado para dar ese primer paso.</subtitle>
    <subtitle id="05_sunrise_03" duration="2.3" style="rachel">Ya lo has dado, cariño.</subtitle>

    <subtitle id="05_ending_01" duration="10.03" style="joseph">Supongo que su viaje había terminado, pero ¿qué sabré yo? Solo fue un sueño. Una distracción del mañana.</subtitle>
    <subtitle id="05_ending_02" duration="10.25" style="rachel">Normalmente los sueños no despiertan sentimientos tan importantes. Quizá fue solo un sueño, pero también fue un regalo.</subtitle>
    <subtitle id="05_ending_03" duration="10.81" style="joseph">Sí, supongo. Pero mañana vamos a volar al último rincón del planeta al que quiero ir. Y la única persona por la que merecería la pena ya no está.</subtitle>
    <subtitle id="05_ending_04" duration="30.85" style="rachel">Vas para verlo a él por última vez antes de decirle adiós. Tengo una última cita para ti, de Emerson, sellada en una carta imaginaria de mí para ti: “El secreto de este mundo es que nada perece, sino que se retira de la vista antes de volver una vez más”. Ve a dormir, cariño. Mañana nos espera un día muy largo. Pero estaré a tu lado a cada paso.</subtitle>
    <subtitle id="05_ending_05" duration="6.8" style="joseph">Gracias por escucharme. Buenas noches, Rachel.</subtitle>
    <subtitle id="05_ending_06" duration="2.2" style="rachel">Buenas noches, Joseph.</subtitle>

    <subtitle id="05_secret_01" duration="13.63" style="joseph">Todos estos recuerdos... recuerdos de un tiempo en el que tener un refugio en el bosque era todo lo que importaba. Ahora la casa es una tumba, lista para ser abandonada y reclamada por la naturaleza.</subtitle>
    <subtitle id="05_secret_02" duration="5.46" style="rachel">Aún no es una tumba... pero, si le dejas, puede ser un monumento en su memoria.</subtitle>

    <subtitle id="06_wth_01" duration="2.5" style="joseph">¿Pero qué...?</subtitle>
    <subtitle id="06_whatisthis_01" duration="2.5" style="joseph">¿Qué es esto?</subtitle>
  
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